Viernes

[Escrito probablemente en algún momento durante el 2º semestre de 1993]

Estoy aquí

estoy te miro.

Estás en mí me amas.

No acabarás tu amor

te acogeré

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Nacimiento

Parvulus natus est nobis filius datus est nobis

Para nosotros un niño ha nacido, un hijo nos ha sido dado (Isaías 9, 6)

Vagido en pañales recostado.

 

Materno seno ha de amantar

rudos oídos se acercan a arrullar.

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(Des)asirse

A veces pareciera que todos se alejaran, que de repente quedara solo con mi rostro y mis oídos, sin semblantes, sin oyentes, sin voces que a mi acudan. A veces quisiera que la soledad que de niño me acompaña fuera exorcizada por la risa y la caricia permanente, por la escucha, la palabra y las huellas compartidas, o que al menos en silencio y a la sombra el toque del Espíritu me incendiara. A veces busco asirme a la cátedra o a la silla, no deseo soltar la mesa, la cocina, la campaña, los espacios en que hablo o en que me escuchan, los momentos en que río con los otros o cuando saco la sonrisa de un ser amado, los momentos en que callo o divago simplemente al compás de sobremesas o fogatas, los momentos confidentes y sencillos, las rutinas compartidas.
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Sobre la Soledad

Estas reflexiones fueron escritas en diversos momentos, pero salvo su tema ellas no constituyen una unidad.

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La soledad es una espada de doble filo, por un lado nos puede dar concentración, distancia para reflexionar, silencio para orar o espacio para crear; pero por otro puede aguijonearnos, hasta no sólo hacernos tomar consciencia de nuestra precariedad existencial, sino hasta tragarnos en su agobio como un agujero negro que concentra todas las pesadumbres que nos habitan, inmovilizándonos. Ayuda vislumbrar que su poder se lo damos nosotros.  Más información

Navegaciones

Me parece que nuestras relaciones con otras personas, desde amigos a conocidos responde a la lógica de las mareas, los vientos, las corrientes marinas y la navegación: la lejanía y cercanía como bajamar y pleamar, la distancia de las rutas por vientos y corrientes diversas, hasta perder de vista las naves que tripulan o capitanean. Reencuentros regulares a la orilla del mar cuando la luna llama a las aguas hacia sí, inesperados encuentros en puertos remotos, largas o breves esperas en los muelles esperando mercancía o el cese de una tormenta. Más información

Primer escrito desde que estoy en Roma

Cántaro roto,
trozos que fueron
agua ya ida,
irreversible
vacuidad.

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Retiro Jueves Santo 2012

Para el Colegio Universitario Antonio Rendic

Presentación

Estimados profesores y funcionarios de la comunidad educativa del Colegio,

En primer lugar agradezco la invitación que se me hiciera para compartir con ustedes algunas reflexiones y acompañarlos en este espacio de oración al inicio de semana santa.

Qué significa Retirarse.

Toda relación interpersonal requiere cuidarse con espacios de intimidad, nuestra relación con el Señor también. Sin espacios y tiempos a solas, las personas pueden acostumbrarse, acomodarse, pero llegan a ser como desconocidos, cuando se miran a los ojos ya no se reconocen, lo mismo nos pasa ante Jesús. Y como somos portadores de la imagen de Dios, cuando el Señor se nos vuelve lejano o desconocido, nosotros mismos no sabemos quienes somos. En la intimidad del encuentro cuidamos y discernimos su presencia en la criaturas, en los hermanos, en los pobres, para encontrarlo finalmente en todas partes y hacer de toda nuestra vida expresión de la gozosa intimidad con el Padre.
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Dolido de memoria

Dolido de memoria
Anclado a los eventos
Funesta transparencia
Desnuda la vergüenza

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Retiro Viernes Santo 2011

Convocado
por la Comunidad Cristiana Cristo Redentor

Antofagasta 2011

Introducción

Por qué y para qué retirarse. Cómo hacerlo

Toda relación interpersonal requiere cuidarse con espacios de intimidad, nuestra relación con el Señor también. Sin espacios y tiempos a solas, las personas pueden acostumbrarse, acomodarse, pero llegan a ser como desconocidos, cuando se miran a los ojos ya no se reconocen, lo mismo nos pasa ante Jesús. Y como somos portadores de la imagen de Dios, cuando el Señor se nos vuelve lejano o desconocido, nosotros mismos no sabemos quienes somos. En la intimidad del encuentro cuidamos y discernimos su presencia en la criaturas, en los hermanos, en los pobres, para encontrarlo finalmente en todas partes y hacer de toda nuestra vida expresión de la gozosa intimidad con el Padre…

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